La sociedad sigma con heterogeneidad geográfica y un sistema centro-periferia

Luego de analizar las implicancias del esquema centro-periferia y el rol de las condicionantes geográficas, integremos nuestra discusión dentro de la teoría de la sociedad Sigma desarrollada por el profesor Figueroa en su trabajo “La Sociedad Sigma. Una teoría del desarrollo económico”. Todo lo aquí escrito esta en versión borrador, pero espero motive alguna discusión respecto a cómo teorizar la sociedad peruana incorporando el rol de la heterogeneidad geográfica.

Sigma es una sociedad abstracta multicultural y multiétnica. En esta sociedad abstracta los agentes participan en el intercambio social dotados de activos económicos, políticos y culturales. Dichos activos están desigualmente distribuidos en el espacio, lo cual condiciona una desigual distribución de las capacidades y de los derechos, tanto a través del espacio de la sociedad como internamente en las regiones. Dicha situación crea una estructura jerárquica entre los individuos de una región y entre los individuos de las diversas regiones, expresado ello en la existencia de distintas clases de ciudadanos, de grupos con diferentes status social.

En esta sociedad abstracta existen 2 tipos de regiones: el centro y la periferia. El centro produce productos industriales y servicios, y la periferia produce recursos naturales. El centro tiene una economía basada en economías de escala en la industria con economías de aglomeración y externalidades sobre cuya base se generan rendimientos crecientes de escala que refuerzan su posición hegemónica. El centro concentra actividades económicas de naturaleza oligopólica y de competencia monopolística.

La periferia, por su lado, tiene una economía basada tanto en la renta de los recursos naturales como en actividades agrícolas de subsistencia. Estaremos frente a la Periferia Exportadora en el primer caso, cuando las actividades productivas desarrolladas utilizan una tecnología intensiva en capital, lo cual genera una débil demanda de trabajo, teniendo escasa repercusión en los mercados de bienes y factores. Dado que produce recursos naturales, no ha generado eslabonamientos en la producción. Por otro lado, llamaremos Periferia de Subsistencia a aquella periferia en donde se realizan actividades agropecuarias no intensivas en capital. La baja productividad de la misma genera una economía de subsistencia.
El centro no exporta productos industriales por lo que las divisas generadas por la periferia exportadora sostienen la actividad industrial del centro.

Sigma es una sociedad geográficamente heterogénea. En el caso del Centro, la presencia de un entorno geográfico favorable condiciona positivamente el asentamiento de la población y la localización de las actividades productivas industriales debido a la actuación de las condicionantes geográficas como el clima, la altitud, la temperatura, y otros factores naturales, sobre la operación de las fuerzas tendientes a la aglomeración. Por su parte, la Periferia cuenta con un entorno geográfico adverso y altamente fragmentado, lo que deriva en una alta dispersión poblacional, elevados costos de transporte y una alta dificultad para el desarrollo y la integración de los mercados. A su vez, dicha heterogeneidad geográfica permite el desarrollo de yacimientos de recursos metálicos y no metálicos, cuya exportación produce una alta renta a la vez que no genera eslabonamientos productivos en la región.

Sigma es una sociedad “sobrepoblada”. El stock de capital disponible no permite incluir bajo relaciones de producción capitalistas a la totalidad de la fuerza laboral. Sólo una fracción de la misma se ubica en el llamado “sector de capitalista”. La otra fracción se inserta en el llamado “sector de subsistencia”. La composición y el grado de inserción en el mercado de trabajo por parte de la fuerza laboral varían a través del espacio, lo cual se debe a la desigual penetración del capital en los espacios regionales de Sigma. Así, las relaciones capitalistas están más desarrolladas en la “región central” que en las “regiones periféricas”.

En esta sociedad abstracta el sistema de mercado opera con mercados walrasianos y no walrasianos. Entre los primeros tenemos los mercados walrasianos con estructura de mercado oligopólica y de competencia monopolística. Los últimos incluyen los mercados de crédito, trabajo y seguros. Sin embargo, todos estos mercados están desigualmente desarrollados a través del espacio de Sigma. En general, tanto los mercados walrasianos como los no walrasianos estarán más desarrollados en el centro mientras que son incompletos o no existen en las regiones periféricas.

En la sociedad Sigma los agentes se guían por su racionalidad de homo oeconomicus. Los capitalistas buscan 2 objetivos particulares: mantener su posición social y maximizar las ganancias. Así, los capitalistas invertirán sus capitales en aquellas regiones en donde su rentabilidad sea máxima. De esta manera, y a nivel agregado, el capital adquirirá una lógica espacial. Dicha lógica condicionará que determinadas regiones acumulen mayores stocks de capital que otras, dada la naturaleza de las actividades productivas que en ella puedan realizarse. Así, el proceso de acumulación será desigual a través del espacio. Dadas las condiciones anteriormente señaladas, el centro ofrecerá una mayor tasa de beneficio para las actividades industriales que para las actividades extractivas mientras que en la periferia exportadora se cumplirá la relación inversa. En el caso de la periferia de subsistencia no se cumplirán ninguna de las dos; es decir, no son rentables ni las actividades extractivas intensivas en capital ni las actividades industriales.

¿Cuál es el rol del Estado en Sigma? La proposición teórica que defenderemos aquí es que el comportamiento del estado es endógeno a la lógica espacial de la acumulación del capital. Así, el Estado reforzará con su accionar la centralización productiva y acentuara las disparidades regionales de bienestar a través de la distribución espacial de los medios que permiten la expansión de los derechos y la generación de las capacidades. Esta proposición puede sustentarse por medio de las siguientes razones (Gonzáles 2000):

a) La concentración económica espacial de las actividades industriales y la población facilitan la aparición de estructuras de mercado imperfectamente competitivas que el estado tiene que regular, sujeto a presión de fuertes grupos de interés económico que pugnan por impuestos y gastos fiscales que los favorezcan.

b) La dispersión geográfica de la periferia y el predominio de actividades primarias con rendimientos constantes o decrecientes definen una relativa debilidad económica y política de la periferia.

c) La concentración económica espacial favorece la centralización fiscal. Así, la recaudación de impuestos es mayor en el centro que en la periferia, lo cual refuerza el centralismo político del sistema.

d) La concentración de la población en el centro hace de él la principal plaza electoral lo cual condiciona la asignación del gasto público. Así, el estado distribuirá espacialmente el gasto teniendo en cuenta el impacto del mismo en términos de la conservación del poder para el grupo que lo controla.

Dadas estas condiciones, el Estado actuará como agente reforzador de la acumulación espacialmente centralizada del capital, lo cual incidirá indirectamente en la distribución espacial del bienestar. Asimismo su accionar tendrá un efecto directo sobre esta distribución pues la asignación espacial del gasto público condiciona la provisión de los servicios sociales básicos y la inversión social y productiva que condiciona la expansión de los derechos y la generación de capacidades.

¿Cómo se reproduce Sigma? A través del tiempo se observará un nivel de producto y un resultado distributivo como consecuencia del proceso económico. Dada la distribución espacial inicial de los activos sociales y la configuración originaria del centro del sistema, se tendrá que la dinámica de la acumulación espacial del capital en Sigma conllevará a una distribución espacial del ingreso y el bienestar a la par de un nivel de producto cuya generación adquirirá también una dimensión espacial. Este proceso será marcadamente desigual a través del espacio debido a que la lógica espacial del capital se caracteriza por ser marcadamente concentradora, resultado natural del predominio de las fuerzas de aglomeración sobre las fuerzas de dispersión y de la influencia de los condicionantes geográficos sobre éstas. Así, el centralismo es endógeno a la lógica espacial del capital adquiriendo el bienestar una distribución espacial no aleatoria.

A partir del marco teórico se pueden derivar algunas predicciones y observaciones empíricas. En una sociedad Sigma geográficamente heterogénea y con un sistema centro-periferia deberíamos observar que:

a) El desarrollo regional tiende a ser desigual. El centro acumulará más y a mayor velocidad que la periferia. La menor inversión relativa de la periferia se debe a que el centro concentra su ahorro por las mayores rentabilidades ocasionadas por las economías de aglomeración (economías de escala y externalidades, menores riesgos, y el tamaño de la demanda).

b) La concentración de los ingresos, tanto en la distribución funcional como en la personal, será marcada. Este proceso tiende a reproducirse y acentuarse a través del tiempo. Así, el centralismo es endógeno a la lógica espacial del capital. De esta forma la desigual distribución de las capacidades y de los derechos de los individuos por un lado, y las desigualdades productivas generadas por el proceso centralizado de acumulación de capital, afectan en última instancia las posibilidades de los individuos que residen en las regiones periféricas de acceder a las libertades de acción y de decisión.

c) La sociedad Sigma funcionará con exclusión. Esta exclusión tendrá 2 dimensiones: la exclusión intrarregional y la exclusión interregional. Dada la heterogeneidad de los agentes, en cada región se observará exclusión de los agentes con menores stocks de activos sociales en su conjunto de derechos de participar en los intercambios de los mercados básicos. Por otro lado, a través de las regiones se observará la exclusión de agentes que, a pesar de disponer el mismo stock de activos sociales que un agente incluido en la región centro, serán excluidos por la inexistencia de los mercados básicos o su poco desarrollo. Aquí, vivir en la periferia restringe las capacidades y las libertades reales que pueden disfrutar los individuos. Esta situación adquiere una dimensión particular en el caso de la población indígena, a la postre la población ubicada en la base de la pirámide social. Así, se deberá observar una estrecha relación entre la ubicación geográfica de ésta población y su acceso relativo al bienestar. El escaso desarrollo de las actividades intensivas en trabajo, debido a las adversas condicionantes geográficas del medio, no permitiría la inclusión de esta población en los mercados básicos, escasamente desarrollados debido a la poca penetración del capital, lo cual restringiría severamente su acceso al bienestar. Asimismo, el no constituirse en una demanda atractiva para la inversión en actividades industriales, no generaría incentivos para el desarrollo en actividades intensivas en trabajo. Por otro lado, su relativamente poca capacidad para influir sobre el Estado derivaría en una baja asignación del gasto para servicios sociales básicos que les permitiría extender sus derechos y ampliar sus capacidades.

d) La abundancia de recursos naturales en la periferia, producto de la heterogeneidad geográfica característica de la misma, no se constituiría en un factor que dinamice el desarrollo de la región. La lógica de los capitalistas los llevaría aprovechar rentísticamente dicha abundancia, sin generar eslabonamientos productivos. De esta manera, se deberá observar que en la periferia no se desarrollaran actividades productivas que permitan la integración de la población en los mercados de bienes y factores, con las consecuencias negativas que esto tiene sobre las condiciones de vida de las mismas. Así, la abundancia relativa de recursos no se traducirá en mejores niveles de vida para los habitantes de la periferia.

e) Dada la lógica espacial del capital, se deberá observar que en el centro los niveles de desigualdad serían mayores que en la periferia, a la par que los niveles de pobreza serán menores. Ello se debería a la desigual penetración del capitalismo en los espacios regionales de Sigma. Así, el escaso desarrollo del capitalismo en la periferia se expresaría en niveles elevados de pobreza, ello debido al escaso desarrollo de los mercados. Por otro lado, el mayor desarrollo relativo del capitalismo en el centro se expresaría en mayores inequidades, debido a la naturaleza intrínsecamente desigualadora del sistema.

El predominio del centro se acentuaría a través del tiempo, limitando con ello el desarrollo de la periferia. Ello sería así tanto por la operación de las fuerzas tendientes a la concentración como a la lógica del Estado. En este último caso se debería observar en Sigma una asignación espacial del gasto público altamente concentrada en el centro, debido a su importancia política. Esta distribución del gasto afectaría indirectamente el bienestar de la población debido a la baja inversión productiva estatal en la periferia y directamente por la asignación presupuestal del gasto en servicios sociales básicos.

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Filed under Economia Regional, Geografia, Peru, Recursos Naturales

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