Epistemología Popperiana para Niños

“… el problema de demarcación entre ciencia y pseudociencia no es un mero problema de filosofía de salón; tiene una importancia social y política vital”
Imre Lakatos

Revisando el post anterior, he tomado nota de que hago uso extensivo de algunos conceptos de la filosofía de la ciencia moderna que no están explicitados, como es el caso de mi referencia a los trabajos de Popper y Lakatos. Temo que muchos de mis argumentos pueden no quedar claros debido a la ausencia de una explicación sobre la filosofía de la ciencia que esta detrás de mi crítica al socialismo como empresa teórica. A fin de evitar lo anterior, escribo este post sobre las ideas básicas de la epistemología Popperiana con la promesa de hacer pronto lo mismo con la propuesta filosófica de Lakatos.

Discutamos entonces, en forma algo apretada, el trabajo fundamental de Karl Popper. Este autor, en su trabajo Logik der Forschung (La traducción del titulo original es Lógica de la Investigación. El trabajo de Popper alcanzó mayor difusión a partir de la publicación de la traducción inglesa en 1957), publicado originalmente en alemán en 1934, presenta un enfoque radicalmente distinto con la epistemología predominante de aquel entonces, influida por el Circulo de Viena, que significó toda una revolución en el campo de la teoría del conocimiento por sus poderosas implicancias filosóficas. El Círculo de Viena estaba compuesto por un conjunto de filósofos de la ciencia de la década del 30 del siglo pasado, que compartían en común la creencia que para que una proposición sea considerada científica debe ser en principio verificable. Este es el conocido Principio de Verificabilidad del Significado. Entre los principales representantes de esta corriente podemos contar a Hans Reinchbach, Rudolf Carnap y Moritz Schlick, entre otros. También se conoce a esta corriente como Positivismo Lógico o Empirismo Lógico.
Como es sabido, el falsacionismo de Popper defiende un criterio de demarcación entre ciencia y no ciencia que sostiene que debemos considerar “ciencia” al conjunto de proposiciones que sean en principio refutables por la evidencia empírica, es decir, susceptibles de ser probado su valor de falsedad. Este criterio significó toda una revolución filosófica que marco el carácter de la epistemología del siglo anterior. Popper atacó al positivismo lógico por su pretensión de demostrar la validez de una teoría científica a partir de la verificación de sus proposiciones predictivas apelando al método inductivo, esto es, a partir de la verificación de los casos particulares que corroboran una teoría científica. Para nuestro autor tal ejercicio es imposible de realizar en la medida que este método entraña una falacia lógica. De acuerdo con Popper, no es posible derivar de forma concluyente proposiciones universales a partir de proposiciones particulares, mientras que si es posible refutar una afirmación de carácter universal por medio de una proposición particular. Este es el famoso “problema de la inducción”. Ello es asi por que es imposible contar con toda la evidencia empírica que nos permita demostrar la validez de una teoría a partir de su verificación, mientras que si es posible contar-en principio- con evidencia que demuestre su falsedad. Así, de acuerdo con nuestro autor, existe una asimetría fundamental entre la inducción y la falsación.
Usemos un ejemplo para entender las implicancias de este problema. Sean las proposiciones P (Jim es peruano) y Q (Jim es latinoamericano). Estaremos ante la inducción si establecemos el siguiente razonamiento: si P entonces Q y Q concluimos que P es verdadera. Dicho resultado es falaz puesto que el hecho que se cumpla que Jim es latinoamericano no nos asegura que necesariamente Jim vaya a ser peruano (podría ser argentino o boliviano). En cambio si establecemos el razonamiento siguiente: si P entonces Q y no P concluimos que no Q es verdadera, lo cual si es lógicamente válido, por el uso de modus tollens, pues si Jim no es latinoamericano tampoco será peruano.
Es importante notar que Popper se refiere a la inducción desde un punto estrictamente lógico. Ello no niega que en nuestra vida cotidiana y en la práctica científica exista ciertos tipos de generalizaciones que se asemejan a la inducción y que son muy útiles para la proposición de hipótesis científicas pero que sin embargo carecen de valor demostrativo, lo que en la literatura especializada es conocido como aducción. En realidad, desde el punto de vista popperiano, importa poco como lleguemos a una hipótesis científica. Lo importante es que una vez alcanzada debe ser sometida a los rigores de la falsación de sus predicciones empíricas.

Popper sugiere la adopción del método deductivo basado en la falsación más un conjunto de reglas metodológicas que impidan la adopción de “estratagemas inmunizadoras”, esto es, la adopción de hipótesis ad-hoc que usan los científicos para salvar teorías que muestran serias dificultades para generar proposiciones falsables. Estas reglas se orientan a establecer las condiciones bajo las cuales el uso de una hipótesis ad-hoc es metodológicamente admisible, la asignación de prioridades entre teorías de acuerdo a la severidad del proceso de su falsación y criterios básicos para determinar si un determinado test empírico refuta o no una teoría, entre otras.

Esto último constituyó una de las preocupaciones centrales de la metodología de Popper. Como es sabido, la refutación de una teoría no es una tarea sencilla, sobre todo por las implicancias de la “tesis de irrefutabilidad de Duhem”. De acuerdo con esta tesis, no es posible refutar en forma concluyente una teoría. Ello porque cuando sometemos esta a la refutación, nos vemos en la necesidad de hacerlo conjuntamente con proposiciones y supuestos auxiliares, de tal forma que siempre es posible preguntarnos si es que lo que estamos refutando son estas últimas proposiciones o la teoría en si. De allí el interés de Popper por establecer pautas metodológicas de carácter normativo que, conjuntamente con el principio de falsación, nos permitan hacerle frente a la tesis de Duhem.

En su sentido más profundo la metodología popperiana echa por tierra la pretensión del conocimiento de la llamada “verdad científica”. En realidad, de acuerdo con nuestro autor, debemos resignarnos a conocer sólo nuestros errores. No podremos afirmar jamás que una teoría es verdadera. Sólo podremos contentarnos con saber que no es falsa, pero ello solo temporalmente, puesto que existe la posibilidad de que en futuro próximo nos topemos con evidencia que refute nuestra teoría vigente. La verdad científica se vuelve relativa. Las teorías ya no son verdaderas, solo podremos decir que aún no hemos encontrado evidencia empírica que nos demuestre que son falsas.

Así, la ciencia, desde esta perspectiva, se caracteriza por el proceso continuo de refutación de las teorías vigentes con el propósito de reemplazarlas por nuevas teorías capaces de resistir la falsación. De allí que Popper considerara que la ciencia se halla en estado de revolución permanente, puesto que continuamente aparecen nuevas teorías con el propósito de brindar mejores explicaciones y predicciones que las anteriores. Así, la ciencia avanza progresivamente a través de un procedimiento de ensayo-error.

Bueno, aquí lo dejo por ahora.
Lecturas Recomendadas
Para una visión general de las contribuciones de Popper, recomiendo su entrada en el diccionario virtual de filosofía de la universidad de Stanford
http://plato.stanford.edu/entries/popper/
La entrada de Popper en Wikipedia tiene mucha información y links sobre criticas e interpretaciones posteriores sobre el significado de la obra de Popper. Además contiene información sobre las ideas políticas de Popper, en especial su crítica al marxismo.
http://en.wikipedia.org/wiki/Karl_Popper
Este artículo de Thomas Hickey contiene una discusión interesante sobre el falsacionismo popperiano.
http://www.philsci.com/pdf/BOOKV.pdf
Para una presentación de la metodología Popperiana para economistas, véase el artículo de Bruce Cadwell “Clarifying Popper”, publicado en el Journal of Economic Literature (hay que tener subscripción a JSTOR).
http://www.jstor.org/pss/2727352
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Filed under Epistemologia, Popper, Pseudociencia

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